Foreign Affairs in Spanish Foreign Affairs in Japanese
Foreign Affairs en Español
Publicado por el ITAM
Busqueda Busqueda Avanzada

Inicio

El Último Número

Revisar Por Tema

Reseñas

Números Anteriores

Para Suscribirse

Búsqueda


Quiénes Somos
Permisos
Información Publicitaria
Ediciones Internacionales
Mapa Del Sito
Contáctenos



La ciudadanía corporativa global
Klaus Schwab
De Foreign Affairs En Español, Abril-Junio 2008

Imprimir este articulo Envíe este artículo a un amigo

Resumen: La ciudadanía corporativa global significa que las compañías no sólo deben involucrarse con las partes interesadas, sino que también deben ser ellas mismas partes interesadas, junto con los gobiernos y la sociedad civil. Ya que las compañías dependen del desarrollo global, que a su vez depende de la estabilidad y prosperidad creciente, está directamente en su interés ayudar a que mejore la situación mundial.

Klaus Schwab es el presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial.

Of Related Interest

Temas:
Economía, Comercio y Finanzas
Globalización

Economic Justice in an Unfair World: Toward a Level Playing Field
Ethan B. Kapstein. : Princeton University Press, 2006.

How We Compete: What Companies Around the World Are Doing to Make It in Today's Global Economy
Suzanne Berger y el MIT Industrial Performance Center. : Currency, 2005.

La empresa globalmente integrada
By Samuel J. Palmisano
Foreign Affairs En Español, Julio-Septiembre 2006

La larga guerra contra la corrupción
By Ben W. Heineman Jr. y Fritz Heimann
Foreign Affairs En Español, Julio-Septiembre 2006

The Moral Consequences of Economic Growth
Benjamin M. Friedman. : Knopf, 2005.

En comparación con hace apenas una década, hoy es común que los empresarios hablen sobre la responsabilidad social y la importancia de ser buenos ciudadanos corporativos. Actualmente, muchos líderes empresariales consideran que es fundamental involucrarse con los accionistas, con las comunidades en las que operan sus empresas y con otras partes afectadas e interesadas en lo que hacen. Las diversas actividades necesarias para responder a estas obligaciones cada vez más extendidas se incluyen ampliamente en la frase comodín de "responsabilidad social corporativa". Este término incorpora un gran número de conceptos y prácticas que incluyen la necesidad de tener estructuras adecuadas de gobernanza corporativa, la puesta en marcha de estándares de seguridad en el lugar de trabajo, la adopción de procedimientos ecológicamente sostenibles y la filantropía.

Abarcar todas estas responsabilidades con el simple término de "responsabilidad social corporativa" es una sobresimplificación que ha generado mucha confusión. Es necesario distinguir entre los diferentes tipos de actividades corporativas, con el fin de que el trabajo que las compañías realicen para involucrarse con la sociedad sea reconocido y apreciado en términos generales, así como para que dichas empresas sean capaces de compararse a sí mismas con el desempeño de otras y aprendan de su ejemplo. Una mejor comprensión del compromiso requiere definiciones separadas para los términos de gobernanza corporativa, filantropía corporativa y responsabilidad social corporativa, así como para un elemento emergente: la iniciativa empresarial social corporativa, es decir, la transformación de los principios e ideas socialmente responsables en valor comercial.

Sobre todo, se debe reconocer un nuevo imperativo en el ámbito de los negocios, mejor descrito como "ciudadanía corporativa global". Expresa la convicción de que las empresas no sólo deben involucrarse con sus partes interesadas (stakeholders), sino que también son partes interesadas ellas mismas, junto con los gobiernos y la sociedad civil. Los líderes empresariales internacionales deben comprometerse de lleno con el desarrollo sostenible y pensar seriamente en los retos globales más importantes, que incluyen el cambio climático, la provisión de servicios de salud pública, la conservación de la energía y el manejo de los recursos, particularmente el agua. Debido a que estos problemas globales tienen cada día un impacto mayor en las empresas, la falta de compromiso con ellos puede dañar lo más importante. Ya que la ciudadanía global está en el interés propio e ilustrado de una empresa, es, en consecuencia, sostenible. Lidiar con los asuntos globales puede ser bueno tanto para la empresa como para la sociedad en estos tiempos de creciente globalización y de disminución de la influencia del Estado.

LOS FACTORES EN JUEGO

Actualmente, la participación corporativa en la sociedad es el resultado inevitable de varios factores. En primer lugar, el papel del Estado-nación ha disminuido. A principios de la era moderna en Europa, el poder de la Iglesia sobre la gente fue minado por el surgimiento del Estado soberano; en el mundo contemporáneo, ningún gobierno en solitario puede hacerlo todo. Aun el poder militar de la mayoría de los Estados depende, en gran parte, de los abastecimientos y del apoyo que brinda la industria privada.

El ritmo cada vez más intenso de la globalización, atribuible a los avances en el ámbito de la tecnología, es el factor más significativo en el debilitamiento de la influencia del Estado. Los medios de transporte rápidos y el flujo veloz de la información han restado importancia a las fronteras geográficas. Sin importar si se trata de la pobreza en África o la confusión sobre el Sureste Asiático, lo cierto es que un número cada vez mayor de problemas requiere soluciones bilaterales, regionales o globales y, en muchos casos, la movilización de más recursos de los que cualquier gobierno en solitario puede manejar.

Los límites del poder político son cada vez más evidentes. La falta de liderazgo global es ostensible, y eso se debe en gran parte a que las instituciones de gobernanza global existentes están atadas por convenciones y procedimientos arcaicos diseñados, en algunos casos, a fines de la Segunda Guerra Mundial. El poder soberano todavía reside en los gobiernos nacionales, pero el liderazgo global auténtico y eficaz aún está por surgir. Mientras tanto, la gobernanza pública en los niveles local, nacional, regional e internacional se ha debilitado. Aun los mejores líderes no pueden operar exitosamente en un sistema fallido.

A medida que el poder del Estado se ha reducido, el ámbito de influencia de las empresas se ha ampliado. Las empresas se involucran en la salud de los trabajadores, en la educación de los empleados y de sus hijos y en las pensiones que los mantienen cuando se jubilan. Las empresas tienen influencia en todo, desde la calidad del aire hasta la disponibilidad de medicamentos que salvan vidas. Se han vuelto esenciales para la supervivencia de los gobiernos y para la estabilidad política de Estados y regiones. El número de empresas trasnacionales y globales va en aumento. Hasta las pequeñas y medianas empresas con alto crecimiento, muchas de ellas de países en vías de desarrollo, se han vuelto globales en su enfoque. En consecuencia, al mismo tiempo que el poder del Estado ha decaído, la influencia de las empresas en las comunidades, en las vidas de los ciudadanos y en el medio ambiente ha aumentado drásticamente. Este cambio fundamental en la ecuación del poder global significa que, así como las comunidades y los ciudadanos esperan respuestas y liderazgo de parte del gobierno, así también ahora tienen en la mira a las empresas tanto para pedirles ayuda como para criticarlas por sus conductas ilegales o deshonestas.

El compromiso cada vez más profundo de las empresas también debe analizarse en el marco del surgimiento de una sociedad civil más activa. La sociedad civil ha asumido un papel más prominente en los medios internacionales desde la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, de Río de Janeiro, en 1992. Ha habido una proliferación de organizaciones no gubernamentales (ONG), entre las cuales se encuentran muchas que son globales tanto por su ámbito de acción como en términos de presencia. Las empresas han sido, naturalmente, el blanco de buena parte de las acciones cívicas de las ONG. Después de tener un enfoque inicial hostil, algunos de los críticos más severos han llegado a reconocer que muchos líderes empresariales -- de empresas pequeñas y grandes, en economías desarrolladas y en vías de desarrollo -- están comprometidos sinceramente con la sociedad. Hoy, muchas organizaciones de la sociedad civil se centran en el trabajo con las empresas, en lugar de enfrentarse con ellas.

UN MARCO PARA EL COMPROMISO




1 | 2 | 3 | 4 siguiente




Email Updates
Sign Up for Free Bi-Weekly News Updates