|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Por una agenda multilateral en beneficio del interés nacional Fernando González Saiffe De Foreign Affairs En Español, Enero-Marzo 2008 Resumen: La política multilateral mexicana puede ser un instrumento clave para consolidar las prioridades nacionales si su agenda privilegia la búsqueda de soluciones a temas de interés nacional, identificados mediante un ejercicio de diálogo incluyente con los grupos nacionales relevantes y comunicando a la ciudadanía cómo la actuación internacional del país se traduce en su beneficio directo. Fernando González Saiffe es abogado mexicano y maestro por la Fletcher School of Law and Diplomacy. Ha sido profesor del Seminario sobre Naciones Unidas en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y coeditor del libro Las Naciones Unidas rumbo a sus 60 años de fundación, Cámara de Diputados, México, 2006. Las opiniones presentadas en este artículo son a título personal.
Finalmente, al hacer la misma pregunta a personas representativas de distintos grupos de influencia mexicanos (empresa, medios de comunicación, sector político y academia) que no dan seguimiento continuo a la política exterior, encontramos que en general no identifican los objetivos o beneficios que da a México su presencia en la ONU, percibiendo la política multilateral como un tema abstracto y alejado de sus intereses y preocupaciones. Su pregunta es: La ONU, ¿de qué nos sirve? POLÍTICA MULTILATERAL Y ACTORES NACIONALES Para responder esta pregunta el gobierno del presidente Felipe Calderón encuentra como desafío, al articular su política multilateral, convertirla en una herramienta eficaz que le ayude a enfrentar retos internos, teniendo que adaptarla constantemente a un escenario internacional cambiante y enfrentando una multiplicidad de aspiraciones de los actores nacionales. Por ello se vuelve imprescindible involucrarlos en la identificación de metas comunes del interés nacional que el país deba perseguir en el ámbito multilateral y que aquéllos puedan percibir como propios. A pesar de sus diferencias políticas, en general los actores mexicanos son profundamente nacionalistas y comparten metas como la promoción del derecho internacional, el ataque a la pobreza, la protección de los grupos vulnerables y el combate contra los grupos de delincuencia organizada. El reto reside en poder construir una política multilateral que incluya dichas preocupaciones y aspiraciones comunes. De lograrse, se fortalecería una flexible política nacional en materia multilateral, pero anclada directamente en los intereses generales de la sociedad mexicana. El método para alcanzar tal objetivo es formular la política multilateral de manera transparente, enterando oportunamente a los formuladores de opinión pública y a la ciudadanía sobre cómo se avanza en su instrumentación. Cuando los actores nacionales desconocen la actuación de su gobierno en foros internacionales se produce una disociación natural, e incluso recelo, acerca de que sus intereses particulares no estén siendo representados. POR UNA AGENDA MULTILATERAL EN SERVICIO DEL INTERÉS NACIONAL A partir de la elección presidencial de 2006, tanto la sociedad civil mexicana como los grupos políticos parecen haber coincidido en la necesidad de atender áreas prioritarias, entre ellas: el desarrollo económico y social; el combate al crimen organizado; la prevención frente a los desastres naturales; el abatimiento de la violencia, y la protección de los grupos vulnerables. Todos estos temas pueden perseguirse en el ámbito multilateral cooperando con los esfuerzos nacionales. Al respecto surgen varias preguntas: ¿Es posible conciliar las agendas nacional y multilateral? ¿Existen las instituciones, mecanismos, aliados y condiciones para impulsar las prioridades nacionales en los foros multilaterales? ¿Tiene México credibilidad y legitimidad para abanderar estas causas en la Organización de las Naciones Unidas? En un mundo ideal, y de contar con recursos humanos y financieros ilimitados, la Cancillería debe participar activamente en todos los debates y negociaciones relevantes de la ONU. Sin embargo no es así, y por tanto una propuesta viable consistiría en dividir su actuación en dos niveles: 1) dando prioridad a los temas que produzcan un impacto directo en favor de la población mexicana, e identificando los foros universales y regionales más pertinentes para impulsarlos, y 2) participando activamente en la conformación de los criterios de los temas importantes de la agenda internacional, como el fortalecimiento del derecho internacional, la relación entre los derechos humanos y la soberanía, el cambio climático, la reforma y fortalecimiento de la ONU, y el uso legítimo de la fuerza, entre otros. Esta propuesta no implica que México deje de colaborar en la búsqueda de soluciones a temas coyunturales que puedan dominar la agenda internacional, como sucede ahora con las negociaciones de paz en Medio Oriente, el desarrollo de energía nuclear por parte de Irán, o las acciones humanitarias en Sudán. Empero, debe privilegiar en su agenda los temas de impacto nacional. Con base en estos criterios, algunos que podrían cumplir con dichas condiciones, sin ser los únicos, incluyen los siguientes.
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Publicado por el ITAM. Derechos de Autor c2003 reservados para el Council on Foreign Relations. Políticas de privacidad | |