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Las multilatinas. Multinacionales del nuevo mundo Raúl Rivera y Alejandro Ruelas-Gossi De Foreign Affairs En Español, Octubre-Diciembre 2007 Resumen: Muchas grandes empresas latinoamericanas viven un intenso proceso de internacionalización. Dominan su industria en el plano nacional, se han proyectado con fuerza más allá de su país de origen y aspiran a lograr una posición de liderazgo global. Varias ya lo han hecho. Éstas son las llamadas "multilatinas". Raúl Rivera es presidente de TNX, empresa tecnológica latinoamericana, y del Foro Chileno Pro Innovación. Como director regional de The Boston Consulting Group, dirigió la estrecha relación con Cemex a partir de 1988 y participó en su Comité Ejecutivo por casi una década, asociándose después para crear varias empresas de tecnología, entre ellas TNX. Alejandro Ruelas-Gossi es director general de ORKESTRA-Instituto de Competitividad y Desarrollo del País Vasco, y ex ejecutivo de Cemex; como académico, desde hace 10 años analiza el desarrollo de esa empresa, y ha escrito diversos artículos sobre el tema.
Cuando usted piensa en las multinacionales, ¿en cuáles piensa? El discurso convencional ha estado enfocado en grandes transnacionales estadounidenses o europeas como Ford, IBM, Nestlé o Unilever, cuyo dominio mundial parecería dejar poco espacio para nuestro propio desarrollo. Si esto le preocupa, le sugerimos incluir en su lista a Cemex, Techint, CVRD, Embraer y Embraco, todas ellas compañías de América Latina que hoy predominan en el plano mundial en sus industrias. No han sido las únicas en lograrlo. Muchas otras se preparan para dar el salto a las grandes ligas, con una manifiesta vocación de convertirse en los líderes globales del futuro. ¿Qué está pasando? ¿En qué minuto cambiaron los papeles? ¿Qué son estas nuevas compañías transnacionales, que empiezan a conocerse como "las multilatinas"? ¿Qué explica su aparición y, lo más importante, su notable éxito? ¿Es éste un fenómeno pasajero -- una golondrina que no hace verano -- o una demostración del talento empresarial latente en nuestros países, puesto ahora de manifiesto por las políticas de libre mercado adoptadas por gran parte de nuestra región? UN NUEVO ENTORNO Desde hace ya más de una década las mejores condiciones de entorno regional han favorecido sin duda el desarrollo empresarial. Sin embargo, eso no explica por qué esta vez aparecen entre los ganadores tantas empresas latinoamericanas, y no sólo "los sospechosos de siempre": las multinacionales dominantes a escala mundial. Para entender lo que ocurre, primero hay que analizar otras dos condiciones del entorno: el proceso de globalización acelerada que vive la economía mundial y la maduración del ciclo tecnológico de las tecnologías de información y telecomunicaciones (tic), el quinto -- y tal vez el más potente -- desde el inicio de la Revolución Industrial hace casi 250 años. Estas dos fuerzas están alterando radicalmente el escenario mundial, y crean las condiciones para que un conjunto de nuevos actores asuman un papel protagónico en la nueva economía global, entre ellos las multilatinas. El proceso de globalización de la economía mundial es algo tan antiguo como el descubrimiento del Nuevo Mundo y la creación en 1600 de la East India Company, la primera empresa transnacional con fines de lucro. Sin embargo, este proceso se aceleró a partir de la Revolución Industrial con la aparición del motor a vapor, los ferrocarriles y los vapores interoceánicos a inicios del siglo XIX. La mayoría de estas y otras grandes innovaciones de la época surgieron en Europa (en especial en Inglaterra), por lo que no es de extrañar que las empresas que dominaron las nuevas industrias se originaran allí. Nuestros países participaron en esa fase de expansión del comercio mundial principalmente como proveedores de productos naturales. Aun así, los beneficios fueron importantes en casos como el de Argentina, que fue catapultada al rango de los países más ricos del mundo en pocas décadas, dejando de manifiesto la naturaleza profundamente transformadora de este tipo de cambios en el entorno. Este primer proceso de globalización acelerada de la economía mundial fue perdiendo impulso como resultado de las políticas proteccionistas que introdujo Bismark tras la unificación alemana, y se frenó drásticamente tras el estallido de la Primera Guerra Mundial. A partir de mediados del siglo pasado recuperó aliento, poco a poco, retomando su vigor previo sólo durante el último cuarto de siglo gracias a los esfuerzos liberalizadores del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés) y el fin de la Guerra Fría. Esta nueva fase de globalización acelerada coincidió con la irrupción de las TIC en el mundo de los negocios. Las nuevas oportunidades de expansión global se vieron así potenciadas por las posibilidades de transformar la manera en que las empresas se administran, mediante la aplicación de las nuevas tecnologías a los procesos de negocios. Las condiciones estaban dadas para un cambio fundamental en las reglas del juego. Quienes leyeran correctamente el nuevo entorno y fueran capaces de desarrollar las habilidades competitivas requeridas impondrían las nuevas reglas y dominarían sus industrias. Los viejos líderes rodarían por los suelos. Era (y sigue siendo) un nuevo juego, más dinámico e impredecible, cargado de nuevas potencialidades y desafíos. Este uso de las tic para desarrollar modelos de negocios "rupturistas" y drásticamente aventajados es un ámbito donde las empresas de regiones emergentes se muestran muy competitivas, cambiando decisivamente las reglas del juego a su favor en una gran variedad de industrias maduras cuyos modelos de negocio tradicionales invitan a una reinvención radical. La pionera y líder indiscutida en este campo es la mexicana Cemex, cuya inusual trayectoria es la mejor demostración del nuevo paradigma: el de las multinacionales del Nuevo Mundo. CEMEX: LA PIONERA Hacia finales de 1988 el presidente y director general de Cemex, Lorenzo Zambrano, tenía razones para sentirse satisfecho. Tres años después de hacerse cargo de la dirección general, había logrado convertir una empresa familiar de tamaño mediano, dedicada a la producción de cemento durante casi un siglo, en uno de los principales grupos empresariales latinoamericanos, que incluía empresas mineras, petroquímicas, de autopartes y de turismo. Sin embargo, la entrada de México al GATT, junto con la creciente globalización de la industria del cemento, lo tenía intranquilo. "Repentinamente nos vimos compitiendo con multinacionales muy grandes, en un momento en que la industria mundial de cemento se estaba consolidando. [...] O nos convertíamos en una empresa grande e internacional o terminaríamos siendo comprados por un jugador más grande." Estas reflexiones llevaron a Zambrano a tomar una decisión drástica: reenfocarse en el negocio base y vender todas las empresas recientemente adquiridas para financiar una campaña de internacionalización que le permitiera lograr el liderazgo mundial de su industria. Menos de 20 años después, Cemex ha hecho realidad esta visión y compite mano a mano por el liderazgo global con la francesa Lafarge y la suiza Holcim.
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