Foreign Affairs in Spanish Foreign Affairs in Japanese
Foreign Affairs en Español
Publicado por el ITAM
Busqueda Busqueda Avanzada

Inicio

El Último Número

Revisar Por Tema

Reseñas

Números Anteriores

Para Suscribirse

Búsqueda


Quiénes Somos
Permisos
Información Publicitaria
Ediciones Internacionales
Mapa Del Sito
Contáctenos



Los cambios de Latinoamérica y las relaciones entre China y Latinoamérica
Zhang Xinsheng
De Foreign Affairs En Español, Abril-Junio 2006

Imprimir este articulo Envíe este artículo a un amigo

Resumen: Un proceso de integración económica regional y otras renovaciones han estabilizado a los países de América Latina. Pero, a pesar de semejanzas históricas, las diferencias causadas por la globalización son más evidentes y cuestionan la identidad de una América Latina. No obstante, las relaciones sino-latinoamericanas se desarrollan a una rapidez sin precedentes, especialmente las comerciales, y continuarán así, de resolverse pequeños obstáculos, como lo es Taiwán.

Zhang Xinsheng es investigador-profesor de Institutos de Relaciones Internacionales Contemporáneas de China (CICIR, por sus siglas en inglés).

Of Related Interest

Temas:
Sudamérica
Asia

América Latina y el fortalecimiento de China en el escenario internacional
By Riordan Roett
Foreign Affairs En Español, Octubre-Diciembre 2007

China busca energía en América Latina
By Wenran Jiang
Foreign Affairs En Español, Octubre-Diciembre 2007

China y el espejo latinoamericano
By Sergio Cesarin
Foreign Affairs En Español, Enero-Marzo 2006

¿QUÉ ES AMÉRICA LATINA PARA LOS CHINOS?

Desde la década de 1980, a medida que el mundo sufría grandes cambios, en América Latina ocurrieron renovaciones en las áreas política, económica y social. Las renovaciones de América Latina se puede resumir, en lo político, en una transición de poderes militares y autocráticos a los de civiles elegidos; y en lo económico, de modelos económicos de predominio estatal y de carácter interno a los de liberalización con el neoliberalismo como guía y orientación.

La otra renovación importante que se dio en América Latina fue el progreso a grandes pasos del proceso de integración económica regional. En la época del desarrollo profundo de la globalización económica, los países latinoamericanos, con el objetivo de afianzar la unidad y cooperación y de perseguir el desarrollo, se dedicaron desde los años sesenta a la promoción de la integración económica regional; y con la reforma y el crecimiento económico de los años ochenta y noventa, el proceso de integración se ha reanudado y ha avanzado notoriamente. En la actualidad ya se ha configurado un sistema de integración regional, que comprende una serie de organizaciones, tratados y mecanismos de integración regional, para aumentar la cooperación económico-comercial entre los países miembro de diversas organizaciones, tales como los organismos subregionales del Mercosur, la Comunidad Andina, el Mercado Común de Centroamérica (MCCA), el Mercado Común del Caribe (conocido también como Caricom) y la Asociación de Integración Económica de América Latina -- en calidad de organización coordinadora y orientadora de integración económica de toda la región -- , que aún desempeña cierto papel; además, hay una gran cantidad de tratados de libre comercio bilaterales y multilaterales, acuerdos de complementariedad mutua y de promoción y protección de inversiones. Actualmente, todos los países latinoamericanos ya han sido incluidos en uno o más mecanismos de integración regional.

Por otra parte, la supuesta Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) aún está presente como una opción de los países. México, Chile y los países centroamericanos han firmado tratados de libre comercio con Estados Unidos. Se trata de una situación de existencia paralela del proceso de integración regional y el de integrarse con Estados Unidos.

Promovida por estas renovaciones, la situación interna de los países se ha estabilizado, las economías se han desarrollado y se han registrado progresos en algunos sectores económicos, zonas y países, mientras ciertos grupos sociales han elevado su nivel de vida. Sin embargo, la unilateralidad del pensamiento económico del neoliberalismo produce muchos desvíos. Ciertas medidas de apertura y de reajuste, tomadas por algunos gobiernos, en formas demasiado radicales y rápidas, también generan desequilibrios graves entre la economía y la sociedad: la inestabilidad del proceso de crecimiento económico, la polarización entre los pobres y los ricos, el desequilibrio del desarrollo entre diversos sectores económicos, zonas y países. Entrando en el nuevo siglo, el entorno de la división social sigue sin sufrir mejora, y aunque las situaciones políticas se mantienen estables en general, aún existen múltiples elementos de inestabilidad. En cuanto a la integración regional, son obvias las debilidades ocasionadas por las diferencias entre diversos países; las contradicciones de la integración intrarregional y la integración de las Américas, que encarna la diferencia entre los países latinoamericanos y Estados Unidos, sigue viéndose con claridad, ya que desde 2004 las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de las Américas se estancaron.

LA SITUACIÓN ACTUAL DE AMÉRICA LATINA

Los 33 países latinoamericanos forman parte importante del mundo en desarrollo, y han desempeñado papeles muy importantes en los sucesos de la historia moderna y del tiempo actual del mundo. Muchos países latinoamericanos atravesaron por largos periodos de esclavitud y dominación colonialistas, así como de control e intervención imperialistas; también han realizado guerras para conquistar la independencia nacional y la liberación popular, y luchas en contra de la dominación imperialista. En el mundo actual, en que la globalización económica avanza a fondo y el terrorismo internacional constituye una amenaza para toda la humanidad y, al mismo tiempo, se entrelazan la multipolarización política del mundo y el unilateralismo, los países latinoamericanos se están esforzando por lograr un desarrollo equilibrado e integral en aspectos socioeconómicos y por promover el establecimiento de nuevos órdenes internacionales más justos y razonables.

Desde el ángulo político-académico, generalmente, se considera a América Latina como un conjunto integral por cuatro razones: 1) los 33 países latinoamericanos se ubican geográficamente en el hemisferio occidental, al sur de Estados Unidos; 2) estos países padecen las mismas o similares experiencias históricas, y tienen similitudes en aspectos de historia, cultura y raza; 3) los diversos países latinoamericanos se encuentran actualmente en procesos semejantes de desarrollo económico y social y, por ende, persiguen objetivos políticos comunes o similares en el interior y abrigan aspiraciones internacionales semejantes, y 4) las relaciones entre estos países son muy estrechas, al grado que se está constituyendo una serie de mecanismos de integración económica y de coordinación política. Estos cuatro elementos siguen siendo inalterables, y la integridad y similitudes del continente latinoamericano son aún las bases y argumentos para manejar las situaciones latinoamericanas.

Sin embargo, vale la pena mencionar las nuevas tendencias al respecto, en tiempos actuales: la globalización económica marcha sin cesar y el desequilibrio en el desarrollo se destaca cada vez más; entre los países de América Latina y del Caribe aparecen diferentes tendencias de intereses y de relaciones exteriores, de donde se derivan divisiones de intereses estatales y diferencias en políticas con el exterior. Lo anterior se demuestra con los hechos siguientes: 1) los países latinoamericanos y caribeños están formados por diversos grupos subregionales y, aunque se intercambian y se infiltran entre sí, existe una desarticulación entre diversas subregiones; 2) no hubo grandes avances en la promoción del proceso de integración de toda la región latinoamericana y caribeña; hemos visto un comienzo con la Comunidad de Países Sudamericanos, pero tanto la voluntad política como las medidas de integración política de la región no alcanzan los fines esperados; 3) se han ensanchado las diferencias en las relaciones con el exterior entre los diversos países -- México, por ejemplo, con un porcentaje muy alto en sus exportaciones (90%) a América del Norte, sobre todo con Estados Unidos; Chile maneja una tercera parte de sus exportaciones a cada una de las regiones de las Américas, Europa y Asia del Este, lo que es de gran importancia; y en México, América Central y el Caribe predominan las inversiones estadounidenses, mientras en América del Sur, las de Europa -- , y 4) hubo opiniones diferentes entre los países latinoamericanos sobre importantes temas internacionales, tales como la reforma de la Organización de las Naciones Unidas.

Las cada vez más evidentes diferencias antes mencionadas y las diferencias inherentes, tradicionales e históricas entre diversos países -- por ejemplo, las disputas fronterizas y territoriales entre algunos de ellos -- hacen que la gente cuestione cada vez más la identidad y la integridad de América Latina.




1 | 2 | 3 siguiente




Email Updates
Sign Up for Free Bi-Weekly News Updates