En este riguroso retrato de la inminente crisis económica, Prestowitz, el veterano analista del comercio, escribe que la era de la posguerra de la globalización encabezada por Estados Unidos está cediendo su lugar a una reestructuración económica global encabezada por China e India. Y muestra su alarma, ya que esas naciones no sólo se están integrando a la economía mundial occidental; también están sacudiendo sus fundamentos ya "golpeados y ajetreados", siguiendo diferentes reglas y creciendo con rapidez. Lo que más preocupa a Prestowitz es que Estados Unidos no está preparado para el trascendental cambio. Una falla es la mala administración de la economía estadounidense, manifiesta en el bajo ahorro de las familias, los elevados recortes presupuestales y los insostenibles déficit comerciales y la deuda externa. Pero el problema más profundo que ve Prestowitz es que Estados Unidos no cuenta con ninguna estrategia de nivel nacional para proteger su industria, sus trabajadores calificados ni su primacía tecnológica. Haciéndose eco de su obra previa, afirma que la ideología económica del laissez-faire de Estados Unidos y su confianza en su supremacía tecnológica y productiva han evitado que Washington comprenda la incipiente crisis y que establezca una reacción nacional en sus programas. Lamentablemente, las recomendaciones que da [Prestowitz] sobre políticas son un tanto limitadas, como lo es su examen de las implicaciones globales del cambio que se observa hacia Oriente en materia de riqueza y poder.