El arresto en 1998 del ex dictador chileno Augusto Pinochet en Londres, acusado de genocidio y tortura por un juez español, reveló un nuevo mundo de justicia transnacional. Este libro, de un profesor de Derecho de la University of California, es un relato conmovedor de los dramas personales, nacionales, políticos y legales que impulsaron esta transformación aún inconclusa. Una historia se refiere a la ampliación de la jurisdicción y el derecho penal de los tribunales españoles que los hizo inusitadamente adecuados para reclamar autoridad en crímenes cometidos en otras partes del mundo. Otra es sobre el creciente atractivo de la jurisdicción universal, que permite a los estados hacer valer el poder de los fiscales sobre crímenes que atacan los derechos y la paz internacionales. En el fondo están las historias de activistas y personas agraviadas chilenas y argentinas, quienes, al ser tratadas con brutalidad por una época de gobierno militar, buscaron justicia a través de una rendición de cuentas nacional de las acciones violentas del pasado. Capa tras capa de detalle histórico, sale a la luz el profundo carácter transnacional de este episodio. En un paralelismo histórico del juicio de Adolf Eichmann en Jerusalén, el relato de Roht-Arriaza sobre Pinochet en Londres constituye una vislumbre de un nuevo y disputado paisaje político y legal.