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¿Es sostenible la globalización en América Latina? Debates con Manuel Castells (vol. I).
Fernando Calderón (comp.),
Santiago de Chile,
PNUD-FCE,
2003,
321
MN$159.00
Reseñado por Martha Caballero, Foreign Affairs en Espanol, Abril-Junio 2004
La globalización es una realidad, pero sus efectos aún no han llegado a todos los países en igual medida. Sin embargo, por lo mismo, es resulta prudente e interesante preguntarse: ¿es sostenible la globalización en América Latina? Dar una respuesta única parece contrariar la esencia misma de dicho fenómeno, y mucho más en una región tan desigual y específica como ésta. Así, es posible asegurar que en ciertas áreas (no todas buenas) la globalización no sólo parece sostenible sino que, incluso, ha brindado frutos. Los latinoamericanos con recursos, por ejemplo, se han logrado insertar en el mundo de las comunicaciones globales y en el progreso tecnológico. Pero, al mismo tiempo, la globalización ha propiciado otro tipo de nexos perversos, como los de las drogas, que con la innovación tecnológica han incrementado sus áreas de producción y distribución. Por otra parte, la era de la información ha evidenciado el rezago tecnológico de la región latinoamericana, el cual parece ensancharse por la falta de recursos y de interés por parte de los gobiernos. La entrada de América Latina a la era de la información ha implicado, más que con ninguna otra faceta de la globalización, el debilitamiento de sus gobiernos, que sustentaban su poder en el clientelismo o en la represión armada. Con la mediatización de la política la supresión de esas viejas prácticas deja un vacío que la sociedad civil ha sido incapaz, en la mayoría de los casos, de llenar. La dinámica del mercado ha acentuado tal tendencia, pues los gobiernos han comenzado a ceder terreno y obligaciones, liberalizando a los países. Sin embargo, la liberalización se ha dado de manera desigual y con ritmos diferentes, y, en casi todos los casos, las reformas estatales han estado mal orquestadas y han sido poco exitosas. En general, se han incrementado la pobreza y las inconformidades. La dualidad propia de la globalización se hace patente: frente a la generalización y masificación surgen procesos de individualización y, dados los vacíos en las naciones, hay una búsqueda ansiosa de la propia identidad. Además, los efectos perversos de la globalización en América Latina han puesto en entredicho su propia viabilidad futura. El tema ecológico siempre ha generado preocupación en nuestra región, pero al hacer el recuento de los avances logrados desde la conferencia de Río en 1992, es fácil concluir que, aunque no han sido nulos, tampoco han sido notables. El punto más apremiante es el del manejo y utilización de los recursos hidráulicos, tanto por su importancia ecológica como por su naturaleza vital para el desarrollo económico y humano. En varios ensayos y reflexiones de diversos autores, compilados por Fernando Calderón, se busca dar respuesta a tan compleja situación. Asimismo, el debate con Manuel Castells arroja luz sobre cómo se vive la globalización en América Latina y plantea nuevas preguntas que quizá no reciban mejor respuesta que aquella de "Estábamos mejor cuando estábamos pior".
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