Guillermoprieto es una de las comentaristas más perspicaces de América Latina, una escritora cuyo análisis político es sensible a la cultura y la historia y está realzado con detalles expresivos que arrojan luz sobre dilemas mayores. La agridulce remembranza de esperanzas y desilusiones de juventud, del contraste entre el idealismo de las aspiraciones revolucionarias y los pies enlodados de los revolucionarios del día a día, es cotejada con la historia de los seis meses que pasó en Cuba como maestra de baile en la década de los setenta. Una vez iniciado, es casi imposible abandonar este estupendo libro. Guillermoprieto presenta un elenco fascinante de actores, algunos (como la eminencia siniestra del servicio de inteligencia de Fidel Castro, Manuel Piñeiro Losada) observados de cerca, y otros (como el propio Castro) de lejos. Hay descripciones sorprendentes de sus alumnos, sus privaciones y pequeñas y valientes rebeliones contra las mezquinas tiranías de los cobardes comisarios que infestan los escalafones más bajos del régimen "revolucionario", y viñetas memorables de entusiastas de la Revolución que entraron en tropel provenientes de allende los mares. Estas delegaciones extranjeras, escribe, "entraron en un reino de fantasía compartida, arrobado y casi lúbrico. Las vacas recibieron la mayoría de los aplausos. Eran tan irresistibles, tan tranquilas, gordas y tontas, tan absortas con el triunfo de su propia existencia". Éste es el relato de una escritora que se descubre a sí misma: un libro para saborearlo.