|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
La agridulce interdependencia Bill Clinton De Foreign Affairs En Español, Enero-Marzo 2004 Resumen: Durante la crisis financiera de 1995 Estados Unidos ayudó a México porque era correcto, pero también necesario. La interdependencia es el punto y la base fundamental del TLCAN; por lo tanto ambos países tienen que negociar y en algunos casos ceder. Las responsabilidades de México deberían ser: crear bases sólidas para el desarrollo económico y centrarse en el avance de la economía interna; en política exterior, abrirse y buscar inversión extranjera. Las de Estados Unidos, ayudar a países en vías de desarrollo, poner atención a la migración, fortalecer las instituciones bilaterales y reconocer que las decisiones unilaterales crean problemas. Bill Clinton fue presidente de Estados Unidos. Actualmente dicta conferencias sobre temas internacionales en todo el mundo.
William Jefferson Clinton fue presidente de Estados Unidos de 1993 a 2000. Aunque las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte se realizaron entre 1991 y 1992, los acuerdos paralelos sobre trabajo y medio ambiente se agregaron en 1993. Las respectivas legislaturas de Estados Unidos y México aprobaron el tratado en noviembre de 1993, y la de Canadá lo hizo un mes después. Clinton firmó el tratado el 8 de diciembre de 1993. En febrero de 1995, mediante una decisión del poder ejecutivo, el gobierno de Clinton otorgó un préstamo a México por 20 000 millones de dólares y extendió un paquete de garantías de 50 000 millones de dólares en el contexto de una de las más severas crisis financieras que haya vivido el país. El siguiente texto es una versión editada de la ponencia del ex presidente Clinton durante su visita a México en octubre pasado en el marco de la Cumbre de Negocios en Veracruz organizada por el gobernador del estado Miguel Alemán V. ***************** Carlos Fuentes, el gran escritor mexicano, que además es amigo mío, siempre me recordaba que en México el pasado siempre está presente. Pero también que el futuro siempre está vivo. México es un país singular, en el cual confluyen presente, pasado y futuro. México siempre ha sido un foco de gran peso en los hechos del mundo entero. Cuando el presidente Harry Truman visitó México, afirmó, y hay que tener en cuenta que lo dijo inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial: "la paz permanente es la meta de todos los países, sin distinción de nacionalidades, credos o razas". Si ahora el presidente Truman volviera a territorio mexicano para dar un nuevo discurso, tendría que decir: "paz permanente, más seguridad y una prosperidad compartida son las metas de toda la gente en todo el mundo". Y podríamos añadir que no puede obtenerse ninguna de estas tres cosas si no nos ayudamos los unos a los otros. Cuando me tocó hacer esfuerzos para ayudar a México durante su crisis financiera de 1995 lo hice porque era lo correcto, y porque era lo que tenía que hacerse. Pero también lo hice porque sabía que si México fracasaba, ello podía, de alguna manera, haber afectado gravemente a Estados Unidos. Sabemos que entre 1993 y el día de hoy el comercio entre México, Estados Unidos y Canadá se ha más que duplicado. Al mismo tiempo, las exportaciones de Estados Unidos a México y a Canadá también se han más que duplicado. Uno de los momentos creativos de la globalización de los últimos años se dio con la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte. El punto fundamental en que se basa un acuerdo como éste, es el reconocimiento de que de todas las fuerzas socioeconómicas que imperan en el mundo la más importante es la interdependencia. Es nuestra gran bendición y nuestro gran desafío. Ya no es momento de erigir bardas ni fronteras, ni tampoco de abstenerse de tomar decisiones y emprender acciones. La interdependencia, por sí misma, no es ni buena ni mala, y de hecho, para la mayoría de los países, es ambas cosas. Puede ser buena y puede ser mala. El gran impulso que experimentó México durante la década de los noventa provino del comercio, pero de alguna manera lo que ocurrió el 11 de septiembre [de 2001] también fue consecuencia de la interdependencia. Durante los ataques hubo víctimas de unos 70 países, más de 15 fueron mexicanos que trabajaban en las torres gemelas de Nueva York. Sí, ésa es la faceta negativa de la interdependencia, aunque hay otras que no lo son. De 1993 hasta el año 2000, en Medio Oriente hubo una interdependencia que se pudo calificar como positiva. En esa misma línea de pensamiento de la interdependencia agridulce, el levantamiento palestino, la Intifada, pueden ser calificados como una interdependencia negativa. Lo triste de la situación de Medio Oriente es que muchas generaciones nuevas están muriendo debido a las acciones y actitudes de otras generaciones, más viejas, que creen que la interdependencia sólo puede ser negativa. Puedo darles muchos ejemplos, pero la realidad es que la globalización, para bien o para mal, está redimiendo a más pobres que nunca antes en la historia. También es verdad que hay mucha gente en el planeta que gana menos de un dólar al día; de hecho, más de mil millones de personas en el mundo se van a dormir todas las noches sin probar bocado.
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Publicado por el ITAM. Derechos de Autor c2003 reservados para el Council on Foreign Relations. Políticas de privacidad | |