|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Brasil, el Mercosur y el alca Pedro da Motta Veiga De Foreign Affairs En Español, primavera 2001 Resumen: El comercio actual requiere asociaciones entre países de la misma región para consolidar sus mercados y beneficiarse colectivamente, como es el caso del Mercosur. Las naciones del Mercosur temen disolverse en un conglomerado de grandes dimensiones, como es la iniciativa del Área de Libre Comercio de las Américas (alca), promovido por Estados Unidos.
Los costos de transición dicen respetar, sobre todo, las economías más diversificadas e industrializadas del Mercosur: Brasil y, en segundo lugar, Argentina. En el caso de las relaciones bilaterales entre el bloque, por un lado, y Estados Unidos, por el otro, hay una concentración razonable de las importaciones del Mercosur en sectores donde la industria local disfruta de niveles aún relativamente elevados de protección nominal y efectiva, de tal manera que la liberalización preferencial los afectaría en forma particularmente intensa. Como ya se observó, la existencia de comercio intraindustrial en las relaciones bilaterales entre el Mercosur, y en especial entre Brasil y Estados Unidos, sugiere la posibilidad de que los costos de ajuste a un proceso de liberalización sean moderados en el bloque subregional. Este comentario genérico no elude el hecho de que, para importantes sectores de la industria brasileña, como el químico y el electrónico, la disparidad entre sus índices de productividad y de competitividad y aquellos obtenidos por productores de otros países del ALCA (Estados Unidos, en el caso de la química, y México, en el de la electrónica), propone la existencia de riesgos potenciales nada despreciables vinculados al proceso de liberalización del ALCA. Es importante recordar que tales sectores vienen registrando, en los últimos años, déficits significativos en su comercio internacional, a pesar de la depreciación real de la moneda, ocurrida hace dos años. Por lo tanto, los costos de ajuste estructural tienden a concentrarse en los países más industrializados del Mercosur, especialmente en Brasil y, dentro de éste, en algunos sectores industriales, como el químico y el electrónico. Las prevenciones con los costos de transición o de ajuste se ven reforzadas por la percepción de que las negociaciones del ALCA puedan llevar al establecimiento de reglas en el área de las Medidas de Inversión Relacionadas con el Comercio (TRIM, por sus siglas en inglés) especialmente, que limiten el margen de maniobra de las Partes en la implementación de sus políticas industriales nacionales. Ahora, a pesar de que no está claro que las negociaciones vayan a conducir a tales resultados, la simples hipótesis de que las políticas industriales puedan llegar a ser restringidas exactamente cuando serían más necesarias –para mitigar los costos de ajuste– provoca serias prevenciones entre los críticos del ALCA en el Mercosur. Otro costo potencial de la integración se vincula a la discrepancia de prioridades entre la agenda negociadora del Mercosur y la de sus socios. Estados Unidos privilegia los temas nuevos de la Ronda Uruguay, fundamentalmente los referidos a servicios y derechos de propiedad intelectual, y se muestra dispuesto a discutir temas aún no incluidos en la agenda multilateral, como los ambientales y de normas laborales, además de inversiones y políticas de compras gubernamentales. En Brasil, y por extensión en el Mercosur, ya se ha dado prioridad a los temas tradicionales de las negociaciones comerciales, como el acceso de sus productos de exportación a los mercados y el establecimiento de sanciones al uso unilateral de mecanismos de defensa comercial. Para el Mercosur, los riesgos de esta divergencia de prioridades se relacionan principalmente con la consolidación de disposiciones donde se trata adecuadamente los temas importantes para los países más poderosos, mientras no ocurre lo mismo con los asuntos prioritarios para los países con menor capital negociador. BRASIL Y EL REGIONALISMO EN LAS AMéRICAS: CONDICIONANTES POLíTICOS Y ECONóMICOS A BRASIL corresponde cerca de dos tercios del PIB total del Mercosur. Dada esta circunstancia, su evolución económica, sus políticas internas y su posición negociadora dentro del bloque, condicionan prácticamente la evolución global del proceso de integración, su metodología y su agenda de negociaciones. Como afirmó P. R. Almeida, en "Brasil y el futuro del Mercosur: dilemas y opciones", publicado por Integración y Comercio, año 2, núm. 6, Buenos Aires, septiembre-diciembre de 1998, "en la práctica, la agenda de mediano y largo plazo del Mercosur dependerá de las opciones que elija su socio mayor, Brasil". En las relaciones externas del Mercosur, el papel de Brasil también ha sido protagónico, y su estrategia da prioridad a la negociación en bloque, sobre todo cuando el socio es un gran jugador del comercio internacional, como Estados Unidos y la Unión Europea. BRASIL ANTE EL MERCOSUR EL PAPEL del gobierno y de la dimensión política en el diseño e implementación de la participación brasileña en el Mercosur fue decisivo, especialmente en las fases iniciales del proceso, en las que la mínima interdependencia entre los países del Cono Sur ofrecía escasos incentivos económicos para la integración. ¿Pero cuál es exactamente, para Brasil, la motivación política del proyecto de integración subregional? En su origen (es decir, al firmarse los acuerdos bilaterales con Argentina de la segunda mitad de los años ochenta), puede identificársela con las necesidades de la transición del régimen militar al régimen civil, pues los acuerdos sirvieron para marcar la ruptura con las "ambivalencias previas de los gobiernos militares" en las relaciones con Argentina, de acuerdo con M. R. Soares de Lima, en su estudio sobre los "Ejes analíticos y conflictos de paradigmas en la política exterior brasileña", publicado en América Latina / Internacional, vol. 1, núm. 2, Buenos Aires, otoño-invierno de 1994.
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Publicado por el ITAM. Derechos de Autor c2003 reservados para el Council on Foreign Relations. Políticas de privacidad | |